Normas Diocesanas

FINES DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS

Artículo 6

Es fin principal y específico de la Hermandad y Cofradía la promoción del culto público, que es el "que se tributa cuando se ofrece en nombre de la Iglesia por las personas legítimamente designadas y mediante actos aprobados por la autoridad de la Iglesia"

Artículo 7

Conscientes de que el culto divino nace de la fe en la Palabra y debe llevar a la vivencia de la caridad, las Hermandades y Cofradías tendrán necesariamente además, como fines propios, la evangelización de sus miembros mediante su formación teológica y espiritual, y el ejercicio de la caridad cristiana.

 

ERECCIÓN CANÓNICA DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA

Artículo 11

Iº. La correcta concepción del culto público por parte de los fieles que proponen la erección de la Hermandad y Cofradía, que no puede reducirse al culto externo de una imagen, ni a la organización de procesiones, actos estos de piedad que no requieren la existencia o creación de una Hermandad y Cofradía.

 

ACTIVIDADES PROPIAS DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA

Artículo 52

1. Cada Hermandad y Cofradía desarrollará, por derecho propio, aquellas actividades y actos de culto público que determinen expresamente sus Reglas.

2. Para organizar otras actividades o actos de culto público fuera del templo, deberá contar con la autorización del Vicario general, más la correspondiente de carácter civil, en su caso.

3. Con el fin de garantizar la dignidad y el decoro propios de la tradición diocesana hispalense, cuando se trate de autorizar en ocasiones verdaderamente excepcionales procesiones que no estén expresamente señaladas en las Reglas, el Vicario general oirá previamente al párroco, así como al respectivo Consejo de Hermandades y Cofradías.

Artículo 53

El número de Hermandades y Cofradías que en la Ciudad de Sevilla pueden hacer estación anual a la Santa Iglesia Catedral, queda fijado en un máximo de cincuenta y siete.